Piernas y pies cansados

PIERNAS Y PIES CANSADOS
Consejos para aliviar este síndrome

Cada día es mayor el número de personas que sufren el síndrome de piernas cansadas y también pies cansados. Según los últimos estudios más del 70% de la población adulta se encuentra identificada con este tipo de padecimiento.

Aunque, debido a problemas hormonales, es más habitual que lo padezca la mujer, no es menos cierto que afecta también a los hombres.

Los nuevos hábitos de vida en general, y muy particularmente el sedentarismo junto a una inadecuada dieta, son en gran medida los causantes de que esta enfermedad vaya aumentando y afectando a mayor número de personas, así como a más temprana edad.

El síntoma de piernas y pies cansados viene producido principalmente por una mala circulación de la sangre en las extremidades inferiores. Lógicamente, dada la distancia, el corazón necesita bombear con fuerza para que la sangre llegue a las extremidades.

A ello hay que añadir el efecto gravedad, que influye negativamente en el retorno del flujo sanguíneo de nuevo hacia el órgano vital.

Las venas son los canales que permiten devolver la sangre para su oxigenación. Todo el circuito venoso utilizado para este fin dispone de una especie de válvulas que estrangulan el retroceso de la sangre, facilitando que esta fluya en la dirección correcta hacia el corazón.

Tal como hemos indicado antes, el sedentarismo es un factor que incide negativamente y fomenta la aparición del síndrome. También el estar de pie durante largos periodos de tiempo contribuye a sobrecargar las extremidades y con ello la aparición de dolor y cansancio en piernas y pies.

Si ya padece este problema, lo recomendable es ponerse en manos de un especialista médico para que valore el problema y determine las causas.

Las causas pueden ser varias y es vital determinar cual es. Un tratamiento precoz es la mejor alternativa para sanar esta enfermedad y obtener una mejor calidad de vida.

No obstante, y al margen de la prescripción médica, voy a resumir una serie de consejos prácticos para todas las personas, tanto para aquellas que ya sufren la dolencia, como para aquellas que pretenden una terapia preventiva.

  1. Ejercicio diario. Hay un conocido dicho que dice que quien mueve las piernas mueve el corazón. Y si fortalece el corazón, también fortalecerá el riego sanguíneo. Por ello es muy importante que cada día camine, mueva las piernas, pedalee. etc.
  2. Evite cruzar las piernas. Cuando está sentado y cruza las piernas está presionando y evitando una adecuada circulación de la sangre.
  3. Alce las piernas. Si trabaja muchas horas sentado, procure realizar descansos de 10 minutos cada 2 o 3 horas. Pasee, muévase y procure elevar las piernas durante un rato para facilitar la circulación sanguínea. Actualmente existen aparatos, indicados especialmente para personas que trabajan muchas horas sentadas, que facilitan el movimiento de los pies.
  4. No utilice prendas ajustadas. Evite el uso de este tipo de prendas, que pueden llegar a obstaculizar la correcta circulación arterial y venosa.
  5. Evite estar mucho tiempo de pie. Algunos trabajos obligan a estar de pie durante largos periodos de tiempo. Procure realizar descansos y alzar las piernas.
  6. Cuide su peso. El sobrepeso incide negativamente en la salud en general. Las piernas deben soportar un peso mayor y consecuentemente el cansancio se acusa más y la circulación de las extremidades inferiores se dificulta.
  7. Dieta sana y equilibrada. Ya sabemos que lo que comemos es de suma importancia para nuestra salud. Procure una dieta rica en fibra, que le ayudará a regular su intestino y de paso a mejorar su circulación sanguínea.
  8. Evite baños con agua caliente. Procure no ducharse con agua caliente. Lo ideal es alternar el agua templada con agua fría y en este orden.
  9. Haga masajes en piernas y pies. Un adecuado masaje le ayudará a potenciar la circulación de la sangre en sus extremidades, provocando una sensación de alivio y bienestar. Los masajes deben ser hechos de forma ascendente, esto es de abajo hacia arriba, para facilitar el retorno de la sangre. Utilice para los masajes productos específicos para piernas cansadas, pero sobre todo que sean de garantía.
  10. Beba agua. El agua es fundamental para nuestro cuerpo. A través de ella nuestro cuerpo disuelve y elimina toxinas. Además hidrata nuestro cuerpo y ayuda a mantener la flexibilidad de nuestra piel y otros órganos.

A continuación le mostraré una serie de ejercicios sumamente interesantes para mejorar los síntomas de esta enfermedad. Son estos:

a) Apoye correctamente ambos pies en el suelo. Luego desplace todo el peso sobre las puntas de los dedos. Manténgase así durante 10 segundos. Vuelva a repetir el ejercicio 10 veces.
ejercicio 1

b) En posición de sentado o tumbado mueva el pie todo lo que pueda con los dedos mirando hacia la pantorrilla, manténgalo así durante 5 segundos. Luego mueva el pie, en dirección inversa, hacia delante y manténgalo en esa posición durante otros 5 segundos. Realice el ejercicio 10 veces con ambos pies.
ejercicio 2

Este ejercicio también lo puede realizar de pie. Apoyando el peso sobre los talones (5 segundos) y luego apoyando el peso sobre las puntas de los dedos (5 segundos). Para no perder el equilibrio puede apoyar la mano sobre la pared.

c) En posición sentado o tumbado trate de realizar movimientos circulares con ambos pies durante 10 segundos con cada pie. Repita el ejercicio 10 veces.
ejercicio 3

© Felipe Félix
Naturópata y fisioterapeuta
Comserpro - Septiembre 2011
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