Tanorexia. Veneración al sol.

Una insana adicción al bronceado.

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La tanorexia es una adicción que el ser humano tiene al broncear en exceso y de forma continua su piel. Con independencia de la época del año, sea verano o invierno, los adictos a esta moda aprovechan cualquier escapada al aire libre para recibir el máximo de rayos solares en su cuerpo. Y cuando esto no es posible por inclemencias del tiempo, buscan cabinas de bronceado donde recibir los rayos UVA artificiales.

Este tipo de adicción, al igual que otras, puede llegar a ser obsesiva y enfermiza. Quienes la padecen se observan pálidos y demacrados, aun cuando el color de su piel demuestra un bronceado intenso. Parecido efecto discordante, como el que sufren las personas anoréxicas que siempre se ven gordas frente al espejo.

Para estas personas el culto al bronceado se convierte en una necesidad estética prioritaria. Una obsesión que se traduce en la constante exigencia de dorar cada vez más su piel, ya que el tono adquirido nunca es suficiente.

Según los últimos estudios, el número de personas que padecen este tipo de trastorno obsesivo va en aumento. Cada vez son más las personas que buscan broncear en exceso su cuerpo. Desde la toma en demasía de rayos solares, hasta el empleo de aerosoles que oscurecen el tono de la piel, pasando por las cabinas de bronceado artificial.

Este tipo de adicción, al igual que otras, puede llegar a ser obsesiva y enfermiza. Quienes la padecen se observan pálidos y demacrados, aun cuando el color de su piel demuestra un bronceado intenso.

El perfil de las personas que padecen este tipo de trastorno lo ocupan principalmente las mujeres, entre 20 y 40 años, y en menor medida los hombres de edades similares. Aunque cabe indicar una tendencia a edades más tempranas y un aumento en el número de hombres.

Para algunos de estos enfermos la falta de la dosis diaria de rayos UVA se convierte en una preocupación exagerada e irracional que puede causar angustia, ansiedad, culpabilidad e incluso trastornos psíquicos. Es una necesidad corporal al igual que sucede en los casos de abstinencia por drogas.

Pero además de lo anterior, que no es baladí, esta obsesión, que los expertos denominan trastorno dismórfico corporal, puede acabar provocando graves problemas en la dermis, en un envejecimiento prematuro de la piel e incluso en tumores epidérmicos de difícil tratamiento.

Los dermatólogos vienen alertando de los riesgos que supone la exposición prolongada a los rayos solares y rayos UVA artificiales. También de la necesaria protección que se debe adoptar cuando se expone nuestro cuerpo a este tipo de rayos.

Pero además, cuando tomar el sol se convierte en una necesidad ineludible, deriva en un problema que a su vez se convierte en enfermedad.
Según diversos estudios, parece ser que la toma de rayos UVA produce en el paciente una sensación de euforia, que modifica su estado de ánimo.

Por ello, este tipo de enfermedad debe ser tratada de manera multidisciplinar, dados los peligros que entraña. Tanto desde la perspectiva dermatológica, como desde la vía psicológica. Ambos tratamientos se antojan necesarios para tratar este tipo de trastorno.

El considerable aumento de adictos al bronceado a través de cabinas de rayos UVA ha llevado a la organización de salud norteamericana a imponer una tasa del 10% por el uso de este tipo de cabinas. Se trata de una ley promulgada en Estados Unidos el 23 de marzo de 2010.
Según un informe que publica Journal of the American Academy of Dermatology “El impuesto es un importante paso dado en respuesta a las voces que un amplio número de profesionales de la salud han venido defendiendo. Se trata de abrir el camino para una mayor regulación del bronceado artificial. Para apreciar plenamente este logro de la salud pública, es útil colocar esta legislación histórica en el contexto del desarrollo de la política de salud de Estados Unidos en relación con el bronceado artificial.

Por ello, este tipo de enfermedad debe ser tratada de manera multidisciplinar, dados los peligros que entraña. Tanto desde la perspectiva dermatológica, como desde la vía psicológica. Ambos tratamientos se antojan necesarios para tratar este tipo de trastorno.

 

La tanorexia marca una serie de síntomas que pueden resumirse en seis puntos.

1.- La persona ofrece una apariencia de bronceado excesivo en su cuerpo. Dicho de otra forma, un oscurecimiento de la piel superior al normal.

2.- La persona que padece esta adicción se enfrenta continuamente a una competencia con aquellos otros, que también la sufren, por ver quién luce un mayor bronceado.

3.- Se observa en este tipo de personas expresiones muy marcadas, a la vez que su piel muestra un prematuro envejecimiento.

4.- La piel de estas personas suele tender a la deshidratación y en consecuencia a una textura con disposición a arrugarse.

5.- En época no veraniega o ausencia de sol, estas personas necesitan ansiosamente asistir a sesiones de sol artificial y rayos UVA.

6.- Su obsesión y ansiedad por una piel morena les lleva a no conformarse con el simple bronceado. Necesitan aumentar el color oscuro de su piel, ya que no se observan lo suficientemente morenos ante el espejo.

Equipo de redacción
Comserpro – Febrero 2016
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